lunes, 9 de noviembre de 2015

TEOLOGÍA EVANGÉLICA - TEORÍA DE LA BRECHA - UN INTENTO POR ARMONIZAR GÉNESIS CON EVOLUCIÓN



¿Qué es la Teoría de la Brecha? 

Cada tanto resurge en algunos hermanos, la idea que en Génesis, existe un relato separado por una brecha; un espacio de tiempo; donde ocurrieron muchas cosas. Hace unos días surgió un interesante debate interno en Evangélicos en Patagonia debido precisamente, a Génesis 1:1-2, donde la Palabra dice: "En el principio creó Dios los cielos y la tierra". Luego, el segundo versículo, da la impresión que algo sucedió puesto que la tierra aparece desordenada y vacía.

 Teoría de la Brecha
Obsérvese que, los partidarios de la Teoría de la Brecha,
Establecen un largo periódo de tiempo entre la Creación de los cielos y la Tierra
y la presunta recreación de Génesis 1:3-31 y Éxodo 20:11
La teología tradicional no establece ninguna distinción entre los pasajes 
arriba mencionados y Génesis 1:1

Este pasaje a dado origen  a una controversial exégesis que afirma que entre los versículos 1 y 2 sobrevino una catástrofe. Además, se identifica las tinieblas que aparecen descrita en el 2 no como la falta de luz durante el proceso creativo sino como una metáfora para hablar sobre las actividades de los demonios que estarían en ese momento, rebelándose bajo el liderazgo de Lucero.

Evangélicos en Patagonia si bien no acepta la Teoría de la Brecha, cree conveniente darla a conocer para enriquecer el conocimiento de las numerosas teorías sobre la Creación que han surgido entre los hermanos. Esta particular forma de interpretar las Escrituras ha dado origen a teorías por demás rebuscadas en el intento de conciliar Biblia con Evolución. (Para un detalle más amplio del tema, click AQUÍ).

Interpretación tradicional de los días creativos,
la caída y la maldición

Génesis 1: 1-10 dice:
1  En el principio creó Dios los cielos y la tierra.

2 Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.

3 Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz.

4 Y vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas.

5 Y llamó Dios a la luz Día, y a las tinieblas llamó Noche. Y fue la tarde y la mañana un día.

6 Luego dijo Dios: Haya expansión en medio de las aguas, y separe las aguas de las aguas.

7 E hizo Dios la expansión, y separó las aguas que estaban debajo de la expansión, de las aguas que estaban sobre la expansión. Y fue así.

8 Y llamó Dios a la expansión Cielos. Y fue la tarde y la mañana el día segundo.

9 Dijo también Dios: Júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar, y descúbrase lo seco. Y fue así.

10 Y llamó Dios a lo seco Tierra, y a la reunión de las aguas llamó Mares. Y vio Dios que era bueno.

A continuación, reproduzco un artículo de la Website Apologetics Press sobre tan interesante interpretación que muchos de los lectores deben conocer. 

Este artículo está disponible en la página Web de Apologetics Press: http://www.apologeticspress.org/espanol/articulos/381

 Teoría de la Brecha
click

________________________________

La Teoría de la Brecha: una Refutación

por Bert Thompson, Ph.D.

INTRODUCCIÓN

Durante el siglo y medio pasado, ha existido considerable controversia en cuanto al tema de la edad de la Tierra. Aquellos que aceptan una lectura literal y sincera de la Biblia sostienen que la información contenida dentro del Volumen Sagrado habla claramente de una Tierra con una edad que puede ser medida en miles, no billones, de años. Otros—quienes han colocado su confianza en varios métodos de datación empleados por los científicos evolucionistas—sostienen que la Tierra es bastante antigua, con su edad actual estimada en 4.6 billones de años.

En una etapa temprana de esta controversia, llegó a ser claro a aquellos creyentes en la Biblia que deseaban aceptar el concepto de una Tierra antigua que de algún modo eones vastos de tiempo tendrían que ser insertados en el relato de la creación de Génesis 1. Solamente existían tres opciones concernientes a dónde tal tiempo podría ser insertado: (1) antes de la semana de la creación; (2) durante la semana de la creación; o (3) después de la semana de la creación. Pocos sugirieron que el tiempo necesario para una Tierra antigua podía ser colocado después de la semana de la creación, ya que las genealogías tenían el texto muy bien protegido. 

Algunos intentaron colocar el tiempo durante la semana de la creación al sugerir que los días de la creación deberían ser vistos, no como periodos regulares de 24 horas, sino como “edades” de millones o billones de años—un concepto que vino a ser conocido como la Teoría del Día-Edad [NOTA: Para una refutación de la Teoría del Día-Edad, vea Thompson, 2000, pp. 181-216]. No obstante, otros reconocieron la imposibilidad de defender la Teoría del Día-Edad desde un punto estrictamente escritural, y sugirieron en cambio que el tiempo necesario para una Tierra antigua debería ser colocado antes de la semana de la creación—un concepto que vino a ser conocido como la Teoría de la Brecha.

¿QUÉ ES LA TEORÍA DE LA BRECHA?

La Teoría de la Brecha, la cual fue primero propuesta en 1814 por Thomas Chalmers de la Universidad de Edinburgh en Escocia, es algo difícil de definir porque sus varios defensores la han cambiado y modificado constantemente a través de los años. De hecho, sus partidarios raramente están de acuerdo entre ellos en definiciones estrictas e interpretaciones. Sin embargo, yo intentaré resumir la teoría tan exactamente como sea posible, manteniendo las ideas de sus proponentes.

La Teoría de la Brecha sugiere que la creación primitiva de Dios de un mundo perfecto—como registrada en Génesis 1—tomó lugar billones de años atrás. Esta creación es representada por las palabras de Génesis 1:1—“En el principio creó Dios los cielos y la tierra”. 

Luego la teoría declara que entre Génesis 1:1 y 1:2 intervino una “brecha” inmensa de tiempo, y que durante esta brecha allí vivieron generaciones sucesivas de plantas, animales e incluso hombres pre-adámicos [algunos puntos de vista—e.g.: la “Teoría Modificada de la Brecha”—omite a los hombres]. Luego esta “creación perfecta” fue hecha imperfecta a través del pecado de Satanás. Satanás se rebeló, y Dios lo expulsó del cielo y con él, a sus seguidores [algunos puntos de vista omiten la rebelión satánica], tiempo en el cual Satanás comenzó una prolongada batalla en contra de Dios. 

A esta batalla le siguió un cataclismo, resultando en la destrucción de la creación original y dejando a la Tierra en el estado de oscuridad y destrucción (lo “desordenado y vacío” de Génesis 1:2). Por tanto, en Génesis 1:3 et.seq., los “días de la creación” son realmente una “re-creación” de la Tierra y de todos sus habitantes en un periodo de seis días de 24 horas. Entonces, se alega que Génesis 1 contiene la historia de una creación original, un juicio y destrucción, y una re-creación final [NOTA: la Teoría de la Brecha circula con diferentes sinónimos, incluyendo: (1) la Teoría de la Destrucción y Re-Creación; (2) la Teoría del Cataclismo Pre-Adámico; y (3) la Teoría de la Destrucción y Restitución].

En 1976, el erudito en hebreo Weston W. Fields escribió el libro, Unformed and Unfilled (No-Formado y No-Lleno), el cual muchos consideran la refutación más contundente de la Teoría de la Brecha alguna vez publicada. En el “Prologo” que él escribió para ese volumen, John C. Whitcomb hizo la siguiente observación:

 Debido a que la Teoría de la Brecha difiere profundamente de la interpretación tradicional judío/cristiano del relato de la creación, es de importancia extrema que los cristianos creyentes en la Biblia examinen su fundamento escritural. ¿Realmente llegó la Tierra a ser un caos en ruinas en algún tiempo después de su creación original? ¿Fueron los dinosaurios y otras criaturas muertos y fosilizados en este tiempo, tanto que Adán y Eva se encontrarían caminando, realmente, sobre un cementerio de animales extintos? ¿Había Satanás ya llegado a ser “el dios de este mundo” antes que a Adán y a Eva les fuera dado su “dominio”? ¿Fueron los animales vivientes actualmente, los cuales pueden ser también identificados en las formaciones fósiles, re-creados durante los días descritos en el resto de Génesis 1? ¿Fue la supuesta catástrofe de Génesis 1:2 incluso más devastadora y, por ende, más significante geológicamente, que el Diluvio del tiempo de Noé? Éstas y otras preguntas similares claman por respuestas bíblicas sólidas (vea Fields, 1976, p. ix).

Yo estoy de acuerdo con el Dr. Whitcomb de que estos temas efectivamente sí “claman por respuestas bíblicas sólidas”. Es mi intención aquí presentar precisamente tales respuestas que refutan la Teoría de la Brecha.

¿POR QUÉ LA NECESIDAD DE UNA “TEORÍA DE LA BRECHA”?

La pregunta está forzada a surgir, “¿Por qué existe la necesidad de una Teoría de la Brecha?”. En su libro, The Genesis Record (El Registro del Génesis), Henry Morris proveyó una buena respuesta.

 El propósito principal de la teoría de la brecha ha sido el tratar de armonizar la cronología bíblica con el sistema aceptado de eras geológicas que estaba llegando a ser prominente en los días de Chalmers. Muchos fundamentalistas han sentido que ellos podían ignorar el sistema problemático completo de las eras geológicas evolutivas al simplemente encasillarlas en esta “brecha” y “dejar que los geólogos tengan todos los eones que quieran” (1976, p. 46).

Richard Niessen evaluó claramente el asunto cuando escribió:

 La Teoría de la Brecha atrae a cristianos creyentes en la Biblia por dos razones. Primero, es una manera de lidiar con los problemas principales asociados con el panorama evolutivo—la supuesta antigüedad de la tierra, la columna geológica, los fósiles, los dinosaurios, los cavernícolas, etc. Las reclamaciones y problemas incontestables de la “ciencia” son meramente arrastrados a la “brecha” entre Génesis 1:1-3 o son relegados a la pre-creación de la tierra... Segundo, tiene apariencia de estudio bíblico profundo y meticuloso cuando es descubierto por primera vez que billones de años estaban ingeniosamente escondidos entre dos versos de la Escritura y que este hecho remarcable es ahora revelado para que todos lo usen (1982, pp. 1-2).

En su texto, Unformed and Unfilled (No-Formado y No-Lleno), Fields trató las razones del por qué tantos hoy en día aceptan voluntariamente la Teoría de la Brecha.

Algunos han abandonado intencionalmente las claras implicaciones de la Escritura de que la tierra y todo sobre ella, el universo y todo en éste...fue creado ex nihilo (de nada) solo unos pocos miles de años atrás. Otros, con deseo inconsciente, o tal vez consciente, desean ganar respetabilidad con aquellos en los campos de la ciencia quienes descartan completamente a la Biblia como no-científica, por tanto, con poco o ningún interés, han comprometido involuntariamente las verdades de la Escritura al buscar lo que parece ser interpretaciones innaturales de la Escritura, para formar armonizaciones supuestas entre los hechos de la Biblia y lo que se siente que son los hechos de la ciencia, muchos de los cuales son solamente teorías. La Teoría de la Brecha es tal armonización intentada... 

La Teoría de la Brecha no fue generada por consideraciones exegéticas convincentes. Al contrario, surgió en tiempos recientes, y su popularidad ha sido mantenida por una y una sola razón—la obsesión con las armonizaciones de mentes intimidadas por la ciencia, una práctica no solamente inútil si todas las declaraciones de la ciencia son aceptadas sin crítica, sino también algo sumamente peligroso... ¿No es el método más sabio el interpretar la Biblia naturalmente, literalmente, y sanamente, antes de siempre investigar cómo puede o no coincidir con las proposiciones presentes de la ciencia? (1976, pp. 5,45-46, énfasis en original).

¿ES LA TEORÍA DE LA BRECHA POPULAR?

Después de la elaboración de la Teoría de la Brecha por Chalmers en 1814, ésta fue popularizada por numerosos escritores durante los próximos 100+ años, sobresaliendo de entre ellos hombres tales como George H. Pember, en su libro, Earth’s Earliest Ages—Eras Más Tempranas de la Tierra (1876), y Harry Rimmer, en su libro, Modern Sciencie and the Genesis Record—La Ciencia Moderna y el Registro del Génesis (1937). La primera edición de la Biblia de Referencia de Scofield (1917) popularizó adicionalmente la Teoría de la Brecha al mencionarla en las notas al pie de página que acompaña Génesis 1 [NOTA: En ediciones posteriores, las referencias a la teoría pueden ser encontradas como una nota al pie de página de Isaías 45]. En su obra clásica, The Scheme of Redemption (El Sistema de Redención), Robert Milligan defendió la Teoría de la Brecha (reimpresión de 1972, pp. 23 et.seq.), como lo hizo George Klingman en su volumen, God Is—Dios es (1929, p. 128).

Mientras que el tiempo pasaba, otros aceptaron y divulgaron la Teoría de la Brecha (o modificaciones de esta). Por ejemplo, Arthur C. Custance defendió la Teoría de la Brecha en su libro, Without Form and Void—Desordenada y Vacía (1970), y presentó lo que muchos sienten que es la defensa impresa más hábil de la Teoría de la Brecha. En su texto, Evolution and Antiquity (Evolución y Antigüedad), J.D. Thomas declaró: “Pero nosotros señalamos que ningún hombre puede probar que eso no sea verdadero, a lo menos en parte” (1961, p. 54). Donald England, de la Universidad de Harding, declaró en una serie de conferencias presentadas en Memphis, Tennessee en marzo de 1982 que sería difícil para alguien desaprobar la Teoría de la Brecha usando la Biblia. John N. Clayton de South Bend, Indiana, ha ofrecido un giro extraño con su “Teoría Modificada de la Brecha” (1976, pp. 137-138). En efecto, la Teoría de la Brecha ha llegado a ser cada vez más popular.


LA TEORÍA DE LA BRECHA: UNA REFUTACIÓN

Aquellos que defienden la Teoría de la Brecha lo hacen basados sobre el número de argumentos. Primero, ellos creen que las dos palabras hebreas usadas en Génesis 1 para hablar de la creación deben significar cosas completamente diferentes. Ellos sugieren que la palabra hebrea bara (usada en Génesis 1:1,21,27) significa “crear”, mientras que la palabra asah significa “re-crear” o “transformar”. Por tanto, la creación original fue “creada”, mientras que la creación de los seis días fue “hecha” (i.e.: re-creada después de una destrucción inicial).

Segundo, los teorizantes de la Brecha creen que la palabra “estaba” en Génesis 1:2 (hebreo, hayetha) debería ser traducida “llegó a estar”. Esta traducción es necesaria para sugerir un cambio de estado de la creación original perfecta a la condición caótica supuestamente implicada en el versículo 2.

Tercero, los teorizantes de la Brecha creen que “desordenada y vacía” (hebreo, tohu wabohu) puede referirse solamente a algo una vez en un estado de reparación, aunque ahora arruinado. Los teorizantes de la Brecha enseñan que un cataclismo terrible ocurrió sobre la Tierra como un resultado directo de la guerra de Satanás con Dios.

Cuarto, los teorizantes de la Brecha defienden la creencia de que hubo una creación pre-adámica de formas humanas tanto como no-humanas, y que estas formas fueron destruidas como resultado de la rebelión satánica.

Sin embargo, cada uno de estos argumentos es falso. La Teoría de la Brecha (y las modificaciones de ésta) deberían ser rechazadas por las siguientes razones.

(1) Éxodo 20:11 (cf. Éxodo 31:17) claramente declara: “Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el día de reposo y lo santificó”. Note todo lo que este enunciado incluye. Si todo fue hecho en seis días, entonces nada fue creado antes de esos seis días. La Biblia es siempre su mismo mejor intérprete. Este sencillo versículo derriba la Teoría de la Brecha y todas las modificaciones de ésta [vea el examen posterior de bara y asah].

(2) Adán fue llamado por Pablo el “primer hombre” (1 Corintios 15:45). Eso excluye cualquier raza pre-adámica de hombres. Adán fue el primero.

(3) Al final del día sexto, Dios vio todo lo que había hecho, y contempló que era “bueno en gran manera” (Génesis 1:31). Si la creación original de Jehová había llegado a contaminarse por la rebelión de Satanás, y por ende posteriormente fue destruida—y la nueva creación descansaba sobre cementerios reales de corrupción—es difícil ver ciertamente cómo Dios pudo haber contemplado la situación y luego usado la expresión “bueno en gran manera” para describirla.

(4) Los teorizantes de la Brecha claman que la palabra hebrea para “estaba” (hayetha) debería ser traducida “llegó a estar”, indicando un cambio de la creación perfecta original a una condición caótica (v. 2). Sin embargo, ninguna de las traducciones eruditas de la Biblia traduce el versículo de esta manera, y por buena razón. Algunos años atrás, a 20 eruditos en hebreo se les preguntó si existía evidencia exegética de una “brecha” entre Génesis 1:1 y 1:2. Ellos unánimemente respondieron, “No” (vea Henkel, 1950, p. 49, n. 30). El erudito en hebreo J.W. Watts ha declarado: “En Génesis 1:2a el verbo es perfecto. Esto indica un estado arreglado y completo. En otras palabras, la materia original estaba en un estado de caos cuando fue creado; ésta llegó a existencia en esa manera” (1947, 1:16).

(5) Los teorizantes de la Brecha aseveran que la frase “desordenada y vacía” de Génesis 1:2 (hebreo, tohu wabohu) puede referirse solamente a algo en otro tiempo en un estado de reparación aunque ahora arruinado. Whitcomb ha demostrado que éste no es el caso.

 No obstante, muchos estudiantes de la Biblia están desconcertados con el enunciado en Génesis 1:2 de que la Tierra estaba desordenada y vacía. ¿Crea Dios cosas que son desordenadas y vacías? Desde luego, la respuesta depende en lo que aquellas palabras significan. “Desordenada y vacía” traduce la expresión hebrea tohu wabohu, que literalmente significa “vacía y sin forma”. En otras palabras, la Tierra no era caótica, ni estaba bajo una maldición de juicio. Ésta simplemente estaba vacía de cosas vivientes y sin las características que más luego poseyó, tales como océanos y continentes, montañas y valles—características que serían esenciales para el bienestar del hombre. En otras palabras, no era un hogar apropiado para el hombre... (1973, 2:69-70).

(6) Para que la Teoría de la Brecha pueda ser considerada como verdadera, debe haber siempre una distinción entre las dos palabras hebreas, bara (crear) y asah (hacer o re-crear). Sin embargo, esta distinción absoluta entre bara y asah no puede ser sostenida porque son usadas intercambiablemente. Considere, por ejemplo, lo siguiente:

a. Génesis 1:26 declara que Dios “hizo” (asah) al hombre; Génesis 1:27 declara que Dios “creó” (bara) al hombre. Los dos son sinónimos; no existe distinción.

b. Génesis 1:1 y 2:4 declaran que Dios “creó” (bara) los cielos y la Tierra, mientras que Éxodo 20:11 declara que en seis días Dios “hizo” (asah) los cielos y la Tierra. Además, en Génesis 2:4 Moisés usó las dos palabras en un paralelismo—“cuando fueron creados, el día que Jehová Dios hizo la tierra y los cielos”. Whitcomb ha observado:

 Estos ejemplos deberían ser suficientes para demostrar los disparates a los cuales somos conducidos al hacer una distinción que Dios nunca intentó hacer. Por el bien de la variedad y la amplitud de la expresión (una característica básica y extremadamente útil de la literatura hebrea), son usados diferentes verbos para comunicar el concepto de la creación sobrenatural. Es particularmente claro que cualquier que sea el tono de significado que el verbo algo flexible hizo (asah) pueda llevar en otros contextos del Antiguo Testamento, en el contexto de Génesis 1 permanece como un sinónimo de creado (bara) [1972, p. 129, énfasis en original].

c. Génesis 1:21 declara que Dios “creó” (bara) grandes monstruos marinos, mientras que el versículo 25 declara que Él “hizo” (asah) los animales de la Tierra.

(7) Nosotros sabemos que la Teoría de la Brecha es falsa porque requiere muerte y destrucción en el mundo (debido al pecado) antes de Adán. Esto está en directa contradicción con la enseñanza del Nuevo Testamento (1 Corintios 15:21; Romanos 8:20-22; Romanos 5:12) que declara que el pecado y la muerte entraron en la raza humana y en la Tierra a través del pecado de Adán.

CONCLUSIÓN

Si el espacio lo permitiera, existen muchos otros puntos que pudieran ser hechos concernientes a la naturaleza errónea de la Teoría de la Brecha. Por ejemplo, la exégesis hebrea implicada es incapaz de ser defendida. Adicionalmente, las genealogías bíblicas impiden tales cantidades inmensas de tiempo que son insertadas en el texto en tal manera. Y Jesús mismo declaró que el hombre ha estado en la Tierra “desde el principio de la creación” (cf. Mateo 19:4 y Marcos 10:6).

Éxodo 20:11 permanece como el comentario divinamente inspirado sobre lo que Dios hizo y cómo lo hizo. El deseo de aceptar los cálculos uniformistas de la edad de la Tierra no debería causar que renunciemos al testimonio inspirado para acomodar el falso pensamiento de los evolucionistas y de los que simpatizan con ellos.

REFERENCIAS

Clayton, John N. (1976), The Source (South Bend, IN: Privately published by author).

Custance, Arthur C. (1970), Without Form and Void (Brockville, Canada: Doorway Papers).

Fields, Weston W. (1976), Unformed and Unfilled (Phillipsburg, NJ: Presbyterian and Reformed).

Henkel, M. (1950), “Fundamental Christianity and Evolution,” Science and Christian Faith, ed. F. Alton Everest (Wheaton, IL: Van Kampen Press).

Klingman, George (1929), God Is (Cincinnati, OH: F.L. Rowe).

Milligan, Robert (1972 reprint), The Scheme of Redemption (Nashville, TN: Gospel Advocate).

Morris, Henry M. (1976), The Genesis Record (Grand Rapids, MI: Baker).

Niessen, Richard (1982), Bible-Science Newsletter, September.

Pember, George H. (1876), Earth’s Earliest Ages (New York: Revell).

Rimmer, Harry (1937), Modern Science and the Genesis Record (Grand Rapids, MI: Eerdmans).

Scofield, Cyrus I., ed. (1917), Scofield Reference Bible (New York: Oxford University Press).

Thomas, J.D. (1961), Evolution and Antiquity (Abilene, TX: Biblical Research Press).

Thompson, Bert (2000), Creation Compromises (Montgomery, AL: Apologetics Press), second edition.

Watts, J.W. (1947), A Survey of Old Testament Teaching (Nashville, TN: Broadman).

Whitcomb, John C. (1972), The Early Earth (Grand Rapids, MI: Baker).

Whitcomb, John C., (1973), “The Gap Theory,” And God Created, ed. Kelly L. Segraves (San Diego, CA: Creation-Science Research Center), 2:61-65.


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5 comentarios:

  1. Hola Marc
    Tuvimos una charla sobre el bien y el mal hace un tiempo, esperando pudieras decir algo más al respecto, al menos para saber si mis conclusiones de alguna manera concordaban con tus puntos de vista.

    Sobre este otro tema en particular, el cual tiene que ver con la antiguedad no solo humana sino de la vida y los ciclos biológicos en la tierra, existen controversias muy serias entre diversos creyentes fundamentados en la Biblia con las evidencias que el razonamiento humano a podido develar con la ayuda de las más diversas disciplinas científicas.

    En tu caso particular, ¿defiendes la postura de que la vida sobre la tierra no tiene más de 10 mil años de antiguedad?

    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Uh, Edgardo..., que pregunta..., te respondo con un post, ni bien lo tenga escrito, comunico la novedad!

      Eliminar
  2. Hola Marc.
    Cada tanto aparecen en mi bandeja tus nuevos artículos, y este aparece de nuevo. Pero, ¿todavía no has podido contestarme?.

    No me parece una pregunta muy complicada. Personalmente considero que debes tener una posición, y puedes decir SI, NO o NO LO SE.

    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No te he respondido por falta de respeto y no, no es tan fácil para mi responderte aunque te parezca lo contrario. Precisamente me tome unos meses para estudiar el tema. Confieso que yo tengo un debate interno con esto de los seis días. La ciencia dice una cosa, la Biblia otra y todo esto me coloca en una disyuntiva. Estaba leyendo información sobre los radiohalos, que parecen implicar una creación instantánea. Pero es evidente que, la tierra, tiene mucho más de 10 mil años de antiguedad. El asunto es, dado que la Biblia no es un instrumento cronológico, hay espacio para pensar que 10 mil años es imposible. Ademas estaba esperando unos aportes de nuevas investigaciones al museo donde trabajo, sobre restos arqueológicos que implican donde vivo, la existencia de humanidad con una antiguedad de 8 mil años. Dame tiempo, aun debato conmigo mismo. Saludos.

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  3. Discúlpame Marc si es que no entendí mal, de faltarte el respeto exigiendo algo de ti.Pero en verdad, y lo más importante de todo, es que agradezco tu sinceridad. Esto vale más que si no hubieras respondido. De modo que sin importar mucho sobre tus creencias y posición, hay algo en tu persona que te dignifica.

    Te cuento que en mi caso hace muchos años batallaba con los relatos de la Biblia, hasta que poco a poco me iba dando cuenta que eran parábolas y no narraciones históricas. Nos cautivan por su carácter de evento milagroso, sobrenatural, raro o extremo y al mismo tiempo toca temas que acicatean nuestras más hondas fibras morales que tratamos de esconder. Está tan bien narrado que no nos puede parecer sea un mito o una fábula. Pero no se diferencia mucho de sueños lúcidos cargados de significados. La presencia de Dios se hace realmente sentir y ver, imposible de negar o malinterpretar.

    Espero no ser impertinente en lo dicho, pero considero que todos estamos aprendiendo. Si hay algo que descubrimos que no encaja, tiene que ser por algo que no sabemos, y no concluir que la Biblia es una sarta de mentiras, como muchos dicen.

    Te deseo puedas arribar a una conclusión superadora.

    Un saludo y estamos en contacto

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