sábado, 31 de mayo de 2014

OH DIOS ¡DÉJAME TENER SEXO EN PAZ!



Parecen decir algunos cristianos
 que se niegan a obedecer  uno de los mandatos más difíciles 
NO FORNICAR

 ________________________


Por
Marc Pesaresi


Es tan complicado aceptar la sexualidad acotada por  preceptos bíblicos, que no obedecer ha sido piedra de tropiezo para muchas personas. Algunos incluso, le ha costado puestos de relevancia en el servicio a Cristo. 

Mark Connelly, por ejemplo, pastor principal en una comunidad cristiana de Gilbert, Phoenix, Arizona, debió renunciar a su cargo ni bien finalizó el 2013 debido a sus infidelidades matrimoniales con hermanas. No tuvo más opción que dimitir luego que varios líderes de su propia iglesia lo descubrieron teniendo relaciones sexuales extramaritales. Connelly admitió  sus pecados y renunció como pastor principal el 30 de diciembre después de ser confrontado por sus faltas donde además, le solicitaron que abandonara la iglesia. 

El ex pastor principal de la Misión de la Iglesia Comunidad  debió soportar gran vergüenza luego que varios miembros de la iglesia lo descubrieron engañando a su esposa y le pidieran la renuncia informó The Daily Mail . Connelly lleva casado con su esposa Kay 29 años y tienen dos hijos: Lucas y Naomi.

Para los no cristianos, la sexualidad es "deliciosa". Cuanto más se fornique mejor. La vida pasa rápido y hay que darse el gusto ante que los manantiales se sequen.

El filósofo Gianni Vattimo, refiriéndose al adulterio, dice: “El Evangelio no se ha ocupado nunca de si uno va a la cama con éste o con aquél. ¿El adulterio? Tiene que ver con instituciones históricas; no es necesariamente una orden divina”. Vattimo parece no haber leído, Mateo 5:26 y 19:18 "adulterio"; Marcos 10;19 “No adulteres”; Lucas 18:20 “No adulterarás”. Incluso en debates, algunos pornógrafos defienden el derecho a fornicar cuando se nos antoje, declarando inclusive que el sexo es industria si se lo masifica y como tal, un trabajo más que debe ser rentado. (Adulterar es fornicar con otra persona engañando al cónyuge)

No fornicar
¿Qué parte de este mandato es difícil de entender?

Hace unos días me encontré con una hermana extranjera que lleva años viviendo en Argentina. De mediana edad, empresaria, separada sin trámites de divorcio, asiste a una iglesia evangélica pentecostal desde hace dos años.  Trabajadora infatigable, goza de excelente reputación social en la ciudad donde vive. La gente no creyente la reconoce como mujer luchadora y honesta.

Entre charlas comentó que “el Señor” le había dado experiencia en un tema tan controversial como la sexualidad. Intrigado, más prudente, no quise ahondar mucho qué tipo de experiencias le había proporcionado. Pero no faltó preguntarle.  Rato después, comenzó a narrar como si de una confesión se tratara que, por rebelde, había estado saliendo con un hombre no creyente quien luego de varios meses, la echó de su lado y no la quiso ver más. (Sus palabras tenían regusto amargo cuando recordó el episodio).

Luego, recordó, tuvo otra relación sentimental más con otro no creyente, hasta que por fin, el “Señor la convenció” que no debía unirse en yugo desigual con los incrédulos. En síntesis, había tenido sexo dijo, con el marido antes de separarse y con dos más, en menos de un año. Nada asombroso por cierto, cuando sabemos de personas que se acuestan con alguien diferente una vez por día como máximo o por semana, como mínimo.

Mientras la buena mujer hablaba, yo soltaba comentarios de ocasión. “Qué fuerte”,  “Gracias a Dios”, “Que bueno que entendió”, “Yo también tuve y tengo la misma lucha”, “Me sucede lo mismo” etc.  La charla parecía terminar como una más de las tantas que tenemos diariamente.  Sin embargo al rato reveló un detalle significativo: dijo que no está dispuesta a dejar de tener sexo porque le gusta y lo necesita. Atiné a balbucear tontamente: - Bueno, la Biblia dice que el sexo por fuera del matrimonio  es...

Me interrumpió para preguntar: -¿Por qué un Dios de amor inventaría el sexo para luego prohibirlo?Todos necesitamos del sexo, hasta vos.  Y sin darme tiempo a  pensar en el asunto agregó: - El sexo es muy bueno. Dios sabe que estamos en la carne por lo tanto, tener sexo dos o tres veces por semana es aceptable. No creo que el Señor ponga reparos. Uno no se va a andar quemando de ganas. Dios va a entender la necesidad. Y eso lo sabés bien, porque hace tiempo hacías lo mismo. (Me refregó con el pasado que cada tanto habla y condena).

¿Se pueden negociar los mandamientos de Dios?

Muchos hermanos piensan que los cristianos vivimos dentro de una democracia parlamentaria cuyas autoridades fueron elegidas por votación popular. Que llegado el caso, podemos negociar los mandatos divinos como lo hacemos sindicatos de por medio, con las autoridades de nuestras naciones. Nada más equivocado.

Nosotros los evangélicos, creemos que fuimos comprados por precio de sangre derramada por Cristo en la cruz del calvario. Somos siervos de un Dios Altísimo. Obedecer es la regla. Vivimos bajo el imperio de una Teocracia. Pero cuidado, esta Teocracia divina ha pensado mandamientos para el hombre que de cumplirse, no habría casi violencia tampoco injusticias sobre la Tierra. De modo que pretender tener relaciones sexuales sin consecuencias siendo cristianos no es aceptable para Dios. Si él dice no, por alguna razón ordena. No podemos ir a la presencia del Creador gritando: ¡Dios, déjame fornicar en paz!

Yo pase años tratando de entender este punto. Recuerdo los disgustos de mi pastor Darrell Morán quien trataba de aleccionarme en su cocoliche yanqui argento –jerga difícil de entender en la que se expresaba- sobre las bondades de tener una sexualidad por dentro del matrimonio y no por fuera del compromiso nupcial. Pero yo, lleno de vida y ganas de disfrutar los placeres de la carne femenina, ni siquiera negociaba con Dios. Directamente lo desobedecía.

Hasta que, luego de vivir en carne propia las consecuencias de mis rebeldías y con la piedad de Dios y del Espíritu Santo y quien sabe cuántas intercesiones de parte de Jesús nuestro abogado, logré aceptar una mañana que la Biblia en este punto, tiene toda la razón. No se puede fornicar con la bendición de Dios por fuera del matrimonio.

Ahora bien: si el lector quiere fornicar, es su decisión. Pero la Biblia no apoya ninguna relación sexual por fuera del casamiento. Esto no significa, por supuesto, que hagamos lo  que nos parece mejor  y algunos decidirán por acostarse con quien deseen. Eso sí, después no se culpe a Dios por las consecuencias. Él ha sido claro: No fornicar y Pablo ha dicho: Huid de la fornicación. ¿Qué más necesitamos para convencernos? ¿Qué baje Dios en persona para corroborar lo escrito en la Biblia? Bueno, en algún momento regresará Cristo con toda su gloria.

¡Pero yo soy joven y quiero tener sexo!

De acuerdo. La Biblia dice no y tu carne grita sí. Decide. Los de afuera solo podremos repetir lo que la Biblia declara y demanda. Luego, corre por cuenta de cada uno lo que se habrá o no de hacer. Cada cual tiene una relación personal con Cristo y sabrá en su intimidad si quiere o no obedecer, si le conviene o no, acostarse con una mujer y gozar por un rato.

Lidiar con la sexualidad de los creyentes agota a algunos pastores

Hace poco, un pastor se sinceraba. “Cada vez que alguien me habla de sexo, tiemblo. No hay tema más complicado que tratar sexualidad dentro de los parámetros que exige Dios. Si le digo a todo que no, corro el riesgo que me consideren misógino o alguna variedad de monstruo que ve al sexo como antinatural. Tampoco puedo decir a todo que sí, porque la Palabra de Dios es muy clara en este asunto. La verdad, prefiero evitar el tema”.

Otros, Biblia en mano, encaran el asunto con determinación y dejan luego que el Espíritu Santo obre en los corazones de los creyentes. Pero ¿qué si el tiempo pasa y siguen algunos pecando abiertamente sin ganas de cambiar nada? ¿Tolerará la iglesia al fornicario cuando Dios no lo quiere hacer? Bueno, cada pastor sabrá cómo actuar ya que la Biblia lo aconseja y respalda. A veces no queda otra que quedar mal con el hombre para quedar bien con Dios. Nadie dijo que servir sea fácil. Pero si la Escritura respalda el argumento, el que tiene el problema con Dios no es el pastor o el hermano que exhorta sino el que se niega a obedecer.

Ahora te la das de santo

Nadie es profeta en su tierra. Muchos me recuerdan mis fechorías pasadas. Bueno, tigres somos y con rayas andamos. O sea, el que este libre de algo malo que apunte con el dedo acusador. Pero ahora quienes anduvimos en el pasado haciendo lo malo, fuimos comprados por precio de sangre preciosa de Cristo, lavados, blanqueados, purificados, estamos en proceso de santidad, somos hechos Hijos de Dios y al estar en Cristo ninguna condenación nos intimida. Hemos nacido de nuevo a una nueva vida en Cristo.

Seguramente muchos concordarán que, convertidos, otros le recordaron socarronamente el pasado. Claro, la vida no es simple para nadie y todos tenemos  algo que sirve como munición para arrojarnos de vez en cuando. No hay tigres sin rayas ni leopardos sin manchas ¿verdad? Esto lo sabe el no creyente y de vez en cuanto, te lo repasa clarísimo para que recuerdes lo mal que viviste. Sin embargo, la Biblia dice con claridad de mediodía soleado: "El que está en Cristo es nueva criatura nacida de nuevo y ninguna condenación hay, para los que están en Cristo Jesús". 

¿Qué dice la Biblia sobre la fornicación?

Por tanto, no harás alianza con los moradores de aquella tierra; porque fornicarán en pos de sus dioses, y ofrecerán sacrificios a sus dioses, y te invitarán, y comerás de sus sacrificios.

No contaminarás a tu hija haciéndola fornicar, para que no se prostituya la tierra y se llene de maldad.

Comerán, pero no se saciarán; fornicarán, mas no se multiplicarán, porque dejaron de servir a Jehová.

Os he escrito por carta, que no os juntéis con los fornicarios;

Más bien os escribí que no os juntéis con ninguno que, llamándose hermano, fuere fornicario, o avaro, o idólatra, o maldiciente, o borracho, o ladrón; con el tal ni aun comáis.

¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones,

No sea que haya algún fornicario, o profano, como Esaú, que por una sola comida vendió su primogenitura. (Está más que claro que Dios no tiene miramientos con el tema de la fornicación. ¿Por qué pide Dios que nos abstengamos de algo que da tanto placer? Pablo dice que, todo pecado se comete fuera del cuerpo, pero la fornicación afecta el cuerpo del ser humano el cuál para los creyentes, es el Templo del Espíritu Santo).

Para finalizar, voy a cerrar con un extracto de un escrito de una bloguera llamada MeliR que dice:
“El sexo es un don de Dios para el gozo mutuo de las personas casadas. Está en la Biblia, Proverbios 5:18, "Sea bendito tu manantial, y alégrate con la mujer de tu juventud".

El romance y el don divino de la sexualidad son altamente recomendables dentro del matrimonio. Está en la Biblia, Hebreos 13:4, "Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios". 
Dios designó el sexo como parte de la relación matrimonial. Está en la Biblia, 1 Corintios 7:5, "No os neguéis el uno al otro, a no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento, para ocuparos sosegadamente en la oración; y volved a juntaros en uno, para que no os tiente Satanás a causa de vuestra incontinencia".  
Para no herirnos mutuamente, los deseos y las actividades sexuales deben ser puestas bajo el control de Cristo. Está en la Biblia, 1 Tesalonicenses 4:3-5, "Pues la voluntad de Dios es vuestra santificación; que os apartéis de fornicación; que cada uno de vosotros sepa tener su propia esposa en santidad y honor; no en pasión de concupiscencia, como los gentiles que no conocen a Dios"
El séptimo mandamiento prohíbe el adulterio. Está en la Biblia, Éxodo 20:14, "No cometerás adulterio". 
El pecado sexual es destructivo, aun cuando los efectos no sean aparentes inmediatamente. Está en la Biblia, 1Corintios 6:18, "Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca". 
¿Cómo empieza el pecado sexual?  Está en la Biblia, Mateo 5:28, "Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón".
La Biblia es clara en la ordenanza de no fornicar POR FUERA del matrimonio. Mucho menos si no se está casado. ¿Difícil verdad? Sobre todo para quienes venimos del mundo donde hemos probado casi todo.

Pero bueno, ahora somos cristianos. Tenemos que obedecer lo que Dios nos pide. Fornicar, observen el detalle,  es falta grave, tanto, que esta al mismo nivel de no matarás, no robarás, etc. De modo que los cristianos no pueden inventar excusas para justificar sexo anterior o fuera del matrimonio. Aún así, cada cristiano tiene el derecho de decidir que sexualidad le conviene aún si decide ir a contrapelo de lo que dicen las Escrituras. Tienes la chance de elegir que quieres hacer con tu vida sexual. Luego, también tendrás la oportunidad de lidiar con las consecuencias.

Para los que no creen, el sexo es lo mejor que ha inventado la naturaleza por lo tanto, el que deja de gozar por obedecer a un Dios que no se ve y cuya existencia es imposible de demostrar, adolece de problemas mentales producto de excesivo misticismo.



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jueves, 29 de mayo de 2014

ATEOS Y CRISTIANOS -FRANCIS SPUFFORD Y SU "QUERIDOS ATEOS"


Aunque algunos lo deseen
parece imposible, por el momento, 
el diálogo tolerante y colaboración
entre Ateos y Teístas
para construir un mundo mejor

¿Colaboración entre ateos y teístas como lo hacen estas hormigas?
Por el momento, algo difícil de considerar. 
Los radicalismo están en auge.
Y las partes se enfrentan en debates que han conducido
hacia un resurgimiento tanto de la apologética atea,
como  de la cristiana.



Francis Spufford; editor y escritor; ha publicado en el País de España, un artículo titulado “Queridos Ateos” donde le solicita a los incrédulos reconocer que, tanto ellos como los cristianos, son creyentes que apelan a la fe para sostener un entramado ideológico. Le ha replicado Jorge Blaschke, respuesta que tratamos más abajo.  Spufford, en resúmen, dice: 
“Permítanme que venga a molestarles con un proyecto: el de respeto mutuo entre ateos y creyentes. Se apoya en un principio muy sencillo: ambos sostenemos una postura para la que, por definición, no hay pruebas. Nosotros creemos que existe un Dios y ustedes creen que no; cuando, en realidad nadie lo sabe, ni puede saberlo; no es una cuestión susceptible de ser probada. La ciencia, como mucho, puede demostrar que no hay necesidad de Dios como explicación física de nada. Puestas así las cosas, la posición natural, neutral y moderada sería el agnosticismo: un calmado, indiferente desconocimiento. 
Sin embargo, usted y yo y esas salvajes criaturas románticas que somos, nos apresuramos a tomar posiciones de fe sobre el asunto. Esta compartida (aunque enfrentada) extravagancia podría convertirnos en almas gemelas. O en sin-almas gemelas; yo digo lechuga, usted dice tomate, pero al menos ambos estamos hablando de hortalizas. Ateos y creyentes son, en formas opuestas, gente con convicciones, gente que se queda fuera del centrado campo del empirismo. 
Mes frères, mes soeurs, mes semblables! Abracémonos, porque todos somos refugiados huyendo del aburrido pragmatismo”. Luego añade: “Ustedes sacan la carta de la dignidad del materialismo, y nosotros ponemos al lado la aceptación cristiana de lo trágico, lo desechado, lo irreparable. Ustedes sacan el humillante descubrimiento de la pequeñez y la contingencia de la humanidad en el cosmos, y la idea enaltecedora de que en cualquier caso la vida humana sigue teniendo sentido. Nosotros sacamos la universalidad del fracaso humano, y la esperanza de escapar de la búsqueda eterna del beneficio propio. Nosotros enseñamos nuestras cartas y ustedes enseñan las suyas. Y juntos admiramos las previsibles apuestas que nos sostienen. 
No obstante —y ahora sí que intento provocar— antes de eso, creo que ustedes deberían ser un poco más claros sobre cuál es el contenido emocional de su ateísmo. Ustedes son quienes aseguran estar actuando a partir de una simple carencia, a partir de una no-creencia, pero, ya que hablamos de ausencias, el ateísmo contemporáneo no parece involucrar sentimientos convincentes ni de lejos. No todo es leer a Lucrecio, o pensar en la naturaleza de las cosas hermosas. 
Para muchos de ustedes, el objetivo del ateísmo parece ser no tanto la no-relación con Dios, como una viva y hostil relación con los creyentes. La misma existencia de la religión parece ser una afrenta, un atrevimiento, un picor que no pueden evitar rascar. La gente a la que no le gusta coleccionar sellos no tiene una revista especializada llamada El Antifilatélico. Ustedes sí. Lo que hacen es el equivalente a irse un domingo a la plaza Mayor de Madrid con pancartas contra la venta de sellos. 
Cuando en un diario progresista se habla de eso de las creencias, los comentarios suelen estar copados por tertulianos que lanzan su desprecio con la misma fuerza que un extintor de incendios. Es como si hubiera una pequeña onda transgresora de satisfacción que solo se pudiera alcanzar pronunciando palabras despectivas allí donde un cristiano de verdad pueda oírlas. Y esto no puede ser bueno para ustedes. Nunca es buena idea creer que el placer de la agresión esconde detrás una virtud. Se lo dice una persona religiosa. Eso sí que lo sabemos con certeza”.
Por supuesto, el artículo ha hecho ruido y no tardaron en aparecer algunos contrapuntos ateos. Me detuve a leer uno cuyo autor;  Jorge Blaschke; a pesar de ser un prolífico escritor, su pensamiento yo no conocía. Así que, picado por la curiosidad, fui a ver que le respondía a Spufford.
“Comparto con el que ni creyentes ni no creyentes podemos demostrar, unos que existe Dios y otros que no existe. Para los primeros es cuestión de fe, para los segundos cuestión de razón. Los primeros se apoyan en la tradición religiosa y los segundos nos apoyamos en el humanismo y la ciencia. 
Una discusión proselitista entre ateos y creyentes sería inútil, ninguna de los contertulios podría convencer al otro. Habló de cristianos y ateos, no de otras religiones en las que impera una intolerancia imposible de superar, y aunque me sabe mal decirlo, ante la intolerancia: intolerancia. 
Creyentes y no creyentes sólo pueden sentarse a dialogar sobre los peligros que les amenazan: las sectas que se amparan en pseudo-religiones y pseudo-ciencias. Un peligro para todos aquellos infelices que caen en sus redes y que pueden ver destrozadas sus vidas por estructuras crematísticas dirigidas por líderes dignos de compartir una celda con Hannibal Lester. Creo que creyentes y no creyentes estamos de acuerdo que no podemos permitir estas manipulaciones cerebrales en los seres humanos. 
Francis Spufford olvida en su artículo que los no creyentes ya son casi tantos como los creyentes cristianos. Que existen movimientos humanista y transhumanista y que si esos movimientos son verbalmente agresivos con el cristianismo, es porque se sienten atacados por la Iglesia, que aprovecha su convivencia con determinados gobiernos para imponer leyes que beneficien su poder sin considerar que, esas leyes, afectan a todos los ciudadanos, entre ellos los no creyentes. Por lo que hay que considerar quién es el agresor, y el porqué del rebote de las asociaciones ateas. 
Spufford, en su artículo, es el primero en atacar a Richard Dawkins, a quién acusa de no saber nada sobre religión. Tal vez le sepa mal que Dawkins sea autor de varios bell-sellers como “El espejismo de Dios” o “El gen egoísta”, cosa que por ahora no ha conseguido su libro “Impenitente”. Sépase que Dawkins es también líder del movimiento Transhumanista en el mundo, ganador de muchos premios científicos y fundador de la “Richard Dawkins Fundación para la Razón y la Ciencia”. 
Pienso que el artículo de Spufford, “Queridos ateos…”, empieza con un título engañoso, un artilugio en el que si bien al principio es reconciliador, tiene una última columna llena de reproches y advertidas provocaciones. Nos acusa de carecer de sentimientos convincentes, de hostiles y gratuitas posturas con los creyentes, de ver la religión como una afrenta y una encubierta acusación de proselitismo antirreligioso que compara con la filatelia, donde por cierto hay sellos religiosos y ninguno antirreligioso". (Puede visitar el blog de Blaschke clickando AQUÍ).
Blaschke no es un posteador cualquiera. Como periodista ha sido corresponsal del País, ha redactado unos 60 libros; Premio Nacional de Periodismo en 1982, ha trabajado en Radiofonía, escrito guiones de televisión, colaborado con La Vanguardia, la Rioja, El Correo del Pueblo Vasco, etc., y es además, fundador de la Asociación Catalana Transpersonal. En su biografía, asegura haber estudiado Paleontología y Astronomía y haber participado como Co-director en tres campañas paleontológicas y otras tres de investigación en Tassili, Argelia. De modo que su historial lo reporta como una persona que sabe muchísimo más que el promedio. ¿Entonces...?

Me ha llamado la atención que, al margen de asentir que puede haber un diálogo, este solo puede estar condicionado por la crítica en unísono al accionar de grupos minoritarios. Por ejemplo, cuando afirma que los cristianos y los ateos encontrarían un espacio de diálogo en cuanto a lo peligroso del accionar de las sectas y nada más. El resto de la respuesta es un réplica contra Spufford. Colijo entonces que, el único punto donde los ateos y cristianos podemos coincidir es precisamente, en criticar y accionar contra las sectas destructivas. O sea, nos uniría hipotéticamente, la crítica hacia otros colectivos y nada más. 

Blaschke da la impresión de no tener ganas de charlar en términos amigables con los teístas que difieren sus puntos de vista. Primero afirma que Spufford olvida que los incrédulos son casi tantos como los creyentes cristianos olvidándose también él, tremendo auge del cristianismo protestante en América del Sur y Central donde, en menos  de 20 años, los colectivos evangélicos han alcanzado a millones de personas y adquirido poder político, económico y social en una escala jamás imaginada. 

Segundo, como suele suceder en el ateísmo ibérico, no puede dejar de recordar que su ateísmo es una respuesta a lo que él considera agresividad de parte de la Icar (Iglesia Católica).  Convengamos que la mayoría de los ateos peninsulares sienten un rencor visceral hacia el catolicismo porque, como bien lo explica,  los curas se asocian  a poderes políticos temporales para obtener réditos ninguneando a los demás. Esta visión crítica es compartida incluso, por figuras del protestantismo español. (Ver reportaje a César Vidal clickando AQUÍ).1

Luego, Blaschke se niega a aceptar que el ateísmo sea agresivo y afirma que si lo parece, es porque se está defendiendo de las acusaciones de la Icar. Le recuerda en tono irónico a Spufford, que Dawkins por ejemplo, es un ateo que ha escrito libros muy reconocidos algo que no sucede con otro publicado por Spufford. En este puento, sorprende que un ilustrado como Blaschke ignore adrede que aún existen ejemplos de ateísmo asociados a corrientes políticas que de tolerancia y mansedumbre no tienen ni pizca. Quizás escribió en su blog de apuradas. Luego tal vez, perfeccione su escrito. Habrá que esperar. 

En síntesis, esta más que claro que el diálogo ateo-teísta es una pérdida de tiempo. No puede existir porque el agua y el aceite jamás conseguirán mezclarse a menos que algo los fuerce desde el exterior. Ateos y teístas están condenados a enfrentarse en una lucha épica de gigantes hasta que Cristo llegue y establezca su reinado. Entre tanto, habrá que acostumbrarse a realizar apologética en contra del ateísmo porque es evidente, que estamos frente a una incredulidad que opera como una creencia religiosa. 

(C)Marc Pesaresi.


1. Aquí podría haber otro punto de coincidencia. Criticar a la Icar española por apropiarse de la verdad y por sobre todo, de los fondos gubernamentales que son pagados por todos los habitantes de España, millones de los cuales nada tienen que ver con el catolicismo.

lunes, 12 de mayo de 2014

VIDA NUEVA COMO CRISTIANO



Ahora que eres nacido de nuevo
¿Has cambiado o sigues siendo el mismo de siempre?



 Por
Carolina Alfaro


Y cuando tu hermano empobreciere y se acogiere a tí, tú lo ampararás; como forastero y extranjero vivirá contigo 
(Levítico 25:35)




Cuando aceptas a Cristo como tu Señor y Salvador de tu vida, ¿qué tanto crees que vas a cambiar con la llegada y posterior bautismo del Espíritu Santo? 

Producido el nuevo nacimiento y convertido en cristiano: ¿Comienzas a discernir entre el bien y el mal? ¿Te observas mejor persona? 

Según nos lo dice la Biblia, el cambio es inevitable a menos, entiendo, que no hayas hecho profesión de fe sincera: “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.” (2ª. Corintios 5:17).

La manera en la que Dios obra en nosotros como nuevas criaturas no siempre es la misma; algunos modifican su comportamiento radicalmente, otros de a poco y algunos, les toma años cambiar ciertas aptitudes, costumbres, etc., de sus vidas. 

Muchos le dejan el trabajo del cambio a Dios, esperando que Él haga toda la obra pero, recuerda, tenemos libre albedrío lo cual implica que nosotros también tenemos que luchar contra la carne, ser esforzados y procurar un cambio positivo en nosotros.

Me gusta citar ejemplos de experiencias vividas y así lo haré a continuación para ver que también andamos los Cristianos viviendo de acuerdo a la palabra de Dios:

 El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor.” 
1 Corintios 13: 4-5.

"Y olvidarás tu miseria, o te acordarás de ella como agua que pasaron"
(Job 11:16)

"Cercano esta Jehová a los quebrantados de corazón; y salva a los contritos de espíritu"
(Salmo 34:18)

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¿Estamos preparados para consolar al hermano que arrastra penas? 


Por lo general cuando buscamos pareja habiendo tenido feas experiencias en relaciones sentimentales traumáticas, quedamos con heridas que llevan tiempo sanar ¿verdad?, pienso que el mejor remedio para curar esas heridas es el perdón verdadero, única medicina confiable que puede aliviar el alma lastimada  y las palabras de aliento.

Sin embargo, no siempre recurrimos al perdón, lo recibimos o lo proporcionamos; he hallado cristianos quienes buscan tan solo su propio beneficio luego de un trauma sentimental: no ser lastimados, no ser dañados, piensan solo en ellos y no en la otra persona que también esta sufriendo; es aquí la falla; ya que el amor dice que no busca lo suyo, es sufrido. 

He visto como muchas veces personas que vienen remontando dolores, de pronto se topan con cristianos que en vez de consolar, te "pisan" con palabras fuera de lugar. Uno siente que están escarbando las heridas para ver cuanta más pus sacan en vez de darnos ese bálsamo de palabras inspiradas en la Biblia que pueden ayudarnos a ser mejores cristianos.

Jesucristo al morir por nosotros no pensó en su propio beneficio ni tuvo en cuenta su dolor, sino que pensó en el amor hacia nosotros y murió en la Cruz, ¿será tan difícil para nosotros ser así? muchos estarán pensando, pero ¿como yo voy a sacrificarme por otro? 

Esto es vivir conforme a la palabra de Dios. 

Por lo general no nos gusta sacrificarnos por alguien más, solo buscamos nuestro propio bienestar, como criaturas en Cristo debemos dejar ya el “Yo” y comenzar a utilizar el resto de pronombres, como el tú, ellos, ella. ¿A cuantos has ayudado en tu vida cristiano? Esa pregunta debería estar siempre presente en tus memorias y oraciones. 

Últimamente con la moda del Facebook hay muchos Cristianos que se la pasan a diario, escribiendo mensajes bíblicos, exhortando a otros, escribiendo frases supérfluas como  "tienes que vivir en comunión con El Espíritu Santo", "se obediente", y así una serie inagotable de frases que solo son palabras y nada más. 

¿Estás ayudando al necesitado?

Me resultó entristecedor ver cuando a uno de estos autoproclamados cristianos le llegó un pedido de ayuda para alguien en  gran necesidad económica y su respuesta, mezquina, fue que no podía pues que no le habían pagado su sueldo y escudándose en un par de excusas más negó asistencia. Ahora pregunto, ¿Qué pasó con este hermano? ¿se le fue la comunión con El Espíritu Santo? ¿Será que nunca leyó Proverbios 19:17? (A Jehová presta el que da al pobre, Y el bien que ha hecho, se lo volverá a pagar).

A veces no nos detenemos a pensar, que con lo mínimo que tengamos y podamos ayudar a un hermano en necesidad, ese poquito de solidaridad significa una gran riqueza para el necesitado; ¿ es que nunca hemos vivido  una situación de extremas carencias o se nos olvidó cuando estuvimos en situaciones adversas, que se nos hace difícil colaborar?. “Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis;” (Mateo 25:35).

Hay luchas también con las aptitudes y actitudes; nos cuesta mucho a todos cambiar; sucede que cuando alguien te dice algo que te molesta o te ofende, rápido enciende tu fuego y a una palabra dicha, tú replicas diez más con el afán de lastimar a la otra persona; o somos de ese tipo de personas que decimos  “ah no yo no me dejo avasallar por nadie”. Considero que nos lleva tiempo aplacar este forma de ser y se nos olvida entretanto: “Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse;” (Santiago 1:19).

¿Qué debo de hacer para hacer que mi nuevo ser cambie?

El mandato es sencillo: "Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien".  (Josué 1: 8)

Se nos ordena meditar en la palabra de Dios, esto nos lleva a que a diario tenemos que estar en comunicación con el Señor por medio de la Biblia y cuando nos broten dudas al respecto de que hacer en nuestro diario vivir, o si estamos haciendo algo bien o no, no tienes que ir donde el vecino, tu mejor amigo, el horóscopo, tu mascota, etc., a indagar si estas obrando bien o no, Lo que tienes que hacer es preguntarte ¿Qué me dice la Biblia que tengo que hacer? ¿Qué es lo correcto según nuestro manual de vida la Biblia?. 

Es aquí donde encontraras las respuestas a todas tus preguntas, es la única verdad existente. Ten una comunicación diaria con Nuestro Padre, dedícale los primeros  minutos de tu mañana o algunas horas durante el día, medita en su Palabra, para que la paz de Dios siempre este contigo en todo tu camino y te ayude a discernir entre el bien y el mal. Gracias por leer, Dios te bendiga siempre a ti y tu familia.




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