domingo, 8 de mayo de 2016

EL ARREBATO de la IGLESIA (The Rapture)


Sol Menguante




¿Qué es el Arrebatamiento también llamado rapto?

(A Keren, que trata de entender...)




"He visitado algunas iglesias evangélicas donde me han hablado algo que  parece ciencia ficción. 

¿Qué me puede decir acerca del Arrebato?"

Por

Marc Pesaresi

En el Antiguo Testamento existen dos casos de arrebatos de  personas que fueron fieles a Dios. Uno fue Enoc (Génesis 5:24; Hebreos 11:5) quién desapareció “porque le llevó Dios”. Si bien podríamos inferir que Enoc pudo haber muerto en soledad porque nadie volvió a verlo, el libro de Hebreos aclara que no murió por causas naturales sino que fue llevado por Dios: “por la fe Enoc fue transpuesto (llevado al Cielo sin pasar por la muerte dice el Libro de la Nueva Alianza) para no ver muerte” (Reina Valera 1960).

Y el otro personaje que vivió la experiencia de la transposición fue el profeta  Elías. Su arrebato se lee en 2 Reyes 2:11. “Y aconteció que yendo ellos y hablando (Elías y Eliseo), he aquí un carro de fuego con caballos de fuego apartó a los dos; y Elías subió al cielo en un torbellino”. (Reina Valera 1960).

En el Nuevo Testamento, Cristo fue arrebatado en presencia de sus apóstoles (Hechos 1:9) donde ascendió a los cielos hasta perderse en nubes. En Hechos 8:39,40 se lee un curioso caso de arrebatamiento, pero sin desaparición física. Felipe, después de predicarle a un Etiope; funcionario de la Reina Candace y bautizarlo camino de Jerusalén a Gaza; el Espíritu del Señor lo arrebató para dejarlo en Azoto, a unos 15 km de distancia.

Posteriormente, el apóstol Pablo declaró refiriéndose a si mismo que fue arrebatado: “Conozco a un hombre en Cristo que hace catorce años (si en el cuerpo, no lo sé; si fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe) fue arrebatado hasta el tercer cielo y conozco al tal hombre (si en el cuerpo, no lo sé; si fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe) que fue arrebatado al paraíso, donde oyó palabras inefables que no le es dado al hombre expresar”. (2 Corintios 12:2-4 Reina Valera 1960).

Este mismo apóstol -mientras escribía a los Corintios sobre muerte y resurrección- afirma que los creyentes serán transpuestos el día de la segunda venida del Señor junto a los muertos en Cristo para ser llevados todos juntos, al Cielo. “Les voy a revelar un misterio. No todos vamos a morir, pero todos seremos transformados. En un instante, en un abrir y cerrar de ojos, cuando suene la trompeta final –porque esto sucederá- los muertos resucitarán incorruptibles y nosotros seremos transformados” (1 Corintios 15: 51, 52 El Libro de la Nueva Alianza).

También dice las Escrituras "Hermanos, no queremos que ignoren lo que va a pasar con los que ya han muerto, para que no se entristezcan como esos otros que no tienen esperanza. ¿Acaso no creemos que Jesús murió y resucitó? Así también Dios resucitará con Jesús a los que han muerto en unión con él. Conforme a lo dicho por el Señor, afirmamos que nosotros, lo que estemos vivos y hayamos quedado hasta la venida del Señor, de ninguna manera nos adelantaremos a los que hayan muerto. El  Señor mismo descenderá del cielo con voz de mando, con voz de arcángel y con trompeta de Dios y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego los que estemos vivos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados junto con ellos en las nubes para así encontrarnos con el Señor en el aire. Y así estaremos con el Señor para siempre. Por lo tanto, anímense unos a otro con estas palabras". (1 Tesalonicenses 4:13-18 NVI)

En síntesis, quienes enseñan el arrebato declaran que: en los postreros días, cuando Cristo regrese en su segunda venida, habrá un arrebato de fieles de la Tierra al Cielo a la presencia del Señor; tanto los muertos en Cristo que resucitarán en este evento como los creyentes que estarán vivos -ambos grupos- transformados a semejanza de cómo Cristo resucitó de entre los muertos, serán traspuestos.

Una de las muchas ilustraciones del Arrebato 
Que se pueden encontrar en Internet.

¿De dónde viene la doctrina del arrebato?

De la misma Biblia. Algunos pasajes en las Escrituras se pueden considerar origen de esta enseñanza que ya era predicada en el siglo I de C. Por ejemplo: Pablo a los Corintios en el capítulo 15 acerca de la resurreción de los muertos que, a la llegada de Cristo, los que están vivos serán "transformados" en un abrir y cerrar de ojos.

51 He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados,
52 en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados.
53 Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad.
54 Y cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte en victoria.
55 ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria?
56 ya que el aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado, la ley.
57 Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo.
58 Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.
Luego, Pablo da más detalles de como será la resurrección en 1 Tesalonicenses 4:17-18.
Entonces, primero resucitarán los que murieron en Cristo. Después nosotros, los que aun vivamos, los que quedemos, seremos llevados con ellos a al cielo, sobre las nubes, al encuentro de Cristo, y así permaneceremos con el Señor para siempre. Consuélense mutuamente con estos pensamientos”. (El libro de la Nueva Alianza).
"Consuélense mutuamente con estos pensamientos" no es una frase menor. Va a contrapelo de lo que enseñan los que adhieren al Preterismo. Pablo afirma que Cristo resucitó, como ejemplo de la futura restauración de los fieles y que, al final de los tiempos, los fieles resucitaremos y los que aún estemos vivos a su llegada, seremos transformados para poder estar en la presencia definitiva del Señor.

Después agrega que esta resurrección en la segunda venida del Señor –precedida por una gran apostasía mundial de personas que darán la espalda a Dios (2 Tesalonicenses 2: 1-4)- estará acompañada por una transformación de los creyentes que estén vivos en ese momento, una modificación del cuerpo en gloria tal como Cristo tuvo después de su resurrección, cuando se le aparecía a los apóstoles antes de ascender a los cielos (Juan 20: 19-29). Un cuerpo revestido de incorruptibilidad, que si bien ocupa espacio, puede ingerir alimentos y ser visto y palpado como algo tangible (Lucas 24: 36-42).

Pablo enfatiza, ni bien resuciten los salvos, juntos con los transformados, serán llevados a las nubes donde Cristo estará aguardando a su iglesia. Esto es lo que, en las Escrituras, se llama las bodas del Codero. (Ver Apocalipsis 19:1-10).¿Se puede "espiritualizar" estos pasajes? Como poder, se puede. Pero no es lo correcto. Está más que claro que Pablo habla de un arrebato literal de creyentes y esto era enseñanza habitual en el Siglo I, de lo contrario la Didaché no se haría eco de la misma. Después de esto, Cristo y su Iglesia permanecerán fuera de la Tierra por siete años –según interpreta la escuela premilenial- tiempo que al finalizar, se producirá el regreso definitivo del Señor junto a su iglesia.

Según Apocalipsis 20: 4-7, durante el arrebato resucitarán los muertos en Cristo quienes, junto a los hallados vivos, serán transformados. En esta primera resurreción los que murieron sin Cristo permanecerán en las tumbas. Luego, Cristo regresa con su iglesia, encarcela a satanás y sus ángeles y habrá un juicio  para premiar a los que fueron fieles. "Y vi tronos  y se sentaron a juzgar; y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años. Pero los otros muertos no volvieron a vivir hasta que se cumplieron mil años. Esta es la primera resurrección". (Reina Valera 1960).

¿Por qué primera resurrección? 

Porque primero resucitan los fieles según la Biblia porque haber sido comprados por la sangre del único cordero que quita el pecado del mundo y, posteriormente, los que se han perdido por no aceptar a Cristo como Señor y Salvador. Luego de mil años, los perdidos, se nos asegura, vuelven a la vida para enfrentar el juicio final. (Reinar con Cristo se debe interpretar como "convivir" a la vista del Salvador co administrando en las tareas celestiales).

Finalizado el periodo de mil años, satanás es vuelto a desatar por un poco de tiempo a la par que resucitan aquellos que no fueron cristianos. Finalmente Dios arroja al diablo al lago de fuego con todos sus seguidores y sobreviene el juicio del Trono Blanco donde se juzgará a todos los pecadores y naciones enteras (Apocalipsis 20:4-7;11-15) conforme a los registros de su maldad. Al final, Cristo reinará sobre una nueva creación desde una ciudad santa, edificada en los cielos y desde donde habrá de descender, que se llamara Nueva Jerusalén. (Ver Apocalipsis 21:1-27).

Por fuera de los libros canónicos, la gran apostasía ya era enseñada en el Siglo I d C., tal como se lee en la Didaché:
"XVI Porque en los últimos tiempos abundarán los falsos profetas y los corruptores, y las ovejas se transformarán en lobos, y el amor se cambiará en odio. Habiendo aumentado la iniquidad, crecerá el odio de unos contra otros, se perseguirán mutuamente y se entregarán unos a otros. Entonces es cuando el Seductor del mundo hará su aparición y titulándose el Hijo de Dios, hará señales y prodigios; la tierra le será entregada y cometerá tales maldades como no han sido vistas desde el principio".
El arrebato en la historia del cristianismo
El regreso de Cristo y el Reino Milenial

En la Epístola de Bernabé, donde su autor menciona el final de los tiempos.
Exhortación final: proximidad del fin de las cosas
XXI 1. Bueno es, por ende, que, aprendido que hayamos cuantas justificaciones del Señor quedan escritas, caminemos en ellas. Porque quien éstas cumpliere será glorificado en el reino de Dios; mas quien escogiere lo otro, perecerá con sus obras. De ahí la resurrección, de ahí la recompensa. 2. Si tomáis de mí algún consejo de buena sentencia, yo suplico a los preeminentes: Tened entre vosotros a quienes hagáis el bien. No lo omitáis. 3. Cerca está el día en que todo perecerá juntamente con el maligno. Cerca está el Señor y su galardón.
Este tratado en griego arribó a nuestros días preservado en el Codex Sinaiticus del siglo IV. Tradicionalmente es atribuida a Bernabé, el colaborador y compañero del apóstol Pablo sin descartar que algún cristiano desconocido bien que pudo haberlo escrito. Como bien se lee, Bernabé esperaba la llegada de Jesús de modo literal tal como enseña Hechos 1:6-11.
Entonces los que se habían reunido le preguntaron, diciendo: Señor, ¿restaurarás el reino a Israel en este tiempo?
Y les dijo: No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola potestad;
pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.
Y habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fue alzado, y le recibió una nube que le ocultó de sus ojos.
10 Y estando ellos con los ojos puestos en el cielo, entre tanto que él se iba, he aquí se pusieron junto a ellos dos varones con vestiduras blancas,
11 los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo.
En síntesis, dos varones con vestiduras blancas -ángeles- declararon que Cristo regresaría tal como había sido visto partir. De modo que cabe preguntar: ¿qué duda caben que la Parousía sera de un modo que todo ojo la verá?

De regreso a la didaché, escrita en el Siglo I, se menciona un periodo de tribulación con prodigios en los cielos y grandes señales que indicarán el final de la dispensación de la gracia. El documento vierte:

"XVI. Velad por vuestra vida; procurando que estén ceñidos vuestros lomos y vuestras lámparas encendidas, y estad dispuestos, porque no sabéis la hora en que vendrá el Señor. Reuníos a menudo para buscar lo que convenga a vuestras almas, porque de nada os servirá el tiempo que habéis profesado la fe, si no fuéreis hallados perfectos el último día.
Porque en los últimos tiempos abundarán los falsos profetas y los corruptores, y las ovejas se transformarán en lobos, y el amor se cambiará en odio.
Habiendo aumentado la iniquidad, crecerá el odio de unos contra otros, se perseguirán mutuamente y se entregarán unos a otros. Entonces es cuando el Seductor del mundo hará su aparición y titulándose el Hijo de Dios, hará señales y prodigios; la tierra le será entregada y cometerá tales maldades como no han sido vistas desde el principio. Los humanos serán sometidos a la prueba del fuego; muchos perecerán escandalizados; pero los que perseverarán en la fe, serán salvos de esta maldición.
Entonces aparecerán las señales de la verdad. Primeramente será desplegada la señal en el cielo, después la de la trompeta, y en tercer lugar la resurrección de los muertos, según se ha dicho: «El Señor vendrá con todos sus santos» ¡Entonces el mundo verá al Señor viniendo en las nubes del cielo!".
Primero, un aumento de gran maldad como no se ha visto desde el principio. Recuerde el lector: la Biblia afirma que el diluvio de Génesis llegó precisamente, por la maldad de las razas prediluvianas. Se repite el escenario. La maldad del hombre justifica una intervención de Dios en los asuntos terrenales de modo contundente.

Segundo, en un contexto de maldad exasperante, hace su aparición un seductor maligno, que se habrá de titular Hijo de Dios reafirmando su falsa condición con "falsas señales y prodigios". Si estos portentos son de naturaleza espiritual o científica aún está por verse. Este falso mesías usará su poder para dominar entre los gobiernos del mundo.

Tercero, luego de un tiempo de dominio de la maldad, llega el Señor tal como estaba previsto.

Cuarto. Se infiere por lo que dice el texto, que los primeros cristianos creían que la llegada del Señor sería audible y visible para los oídos y ojos humanos. Esto va contra la idea de un rapto secreto. Cuando Jesús regrese quizás sea su llegada más silenciosa de lo imaginado pero de ningún modo, secreta.


En el siglo II hubo debate sobre milenarismo

A 100 años de la partida de Jesús ya había suficiente discrepancia entre los cristianos no tanto sobre la llegada de Cristo sino acerca del mileno.  Algunos pensaban que sería un reino literal y otros no.¿Cómo lo sabemos? Porque el milenio, que se menciona Apocalipsis 20:4-7, fue rechazado por los gnósticos. En Asia Menor, por ejemplo, un grupo llamado Alogi rechazaron el milenarismo bajo el argumento que el Apocalipsis de Juan era obra de Cerinto, enemigo de la verdad.

Orígenes de Alejandría -que siempre tuvo tendencias hacia la herejía- atacó al milenarismo alegorizando el pasaje de la Biblia donde se lo menciona. Gracias a su influencia, pronto esta doctrina fue desapareciendo sobre todo entre las iglesias orientales. De modo que la enseñanza del regreso de Cristo en el futuro de un modo "literal" fue quedando relegada al calor de las disputas entre adherentes y contrarios al milenarismo. Aún así, algunos milenaristas quedaron y continuaron enseñando que Cristo regresaba y reinaría mil años.

Nepos, obispo en Egipto, fue uno de ellos: criticó el alegorismo de Orígenes con tanto éxito que ganó muchos simpatizantes. Pero, ante la amenza de una brutal desunión por causa escatológica, Dionisio, obispo de Alejandría, se esforzó en preservar la unidad con diálogos y amonestaciones y los milenaristas abandonaron sus opiniones según afirma Eusebio en "Historia. Ecclesiástica.", VII, 14. 

Un tal Dionisio trató en sus prédicas contra el milenio pero, no convenció a todos los milenaristas puesto que al tiempo, Metodio; obispo de Olimpo, uno de los principales oponentes de Orígenes a comienzos del siglo IV; apoyó el milenarismo en su Symposion (IX, 1, 5). 

En el siglo IV el milenarismo siguió siendo predicado por Apolinario, obispo de Laodicea y fundador del apolinarismo. Sus escritos en esta materia están perdidos pero, San Basilio de Cesarea (Epist. CCLXIII, 4), San Epifanio (Haeres. LXX, 36) y San Jerónimo (In Isai. XVIII) testifican que él fue un milenarista. Jerónimo informa también,  que muchos cristianos de aquellos tiempos compartían las mismas creencias; pero después de ello, el milenarismo no encontró ningún defensor entre los teólogos de la Iglesia Griega. De modo que, todo aquel que argumenta que la idea del milenio es relativamente nueva, se enfrenta con la historia antigua de la iglesia. Sí hubo debates sobre el milenarismo en la iglesia primitiva.

En Occidente, por el contrario, las expectativas milenaristas continuaron algunos siglos más. Así el poeta Comodiano (Instrucciones, 41, 42, 44) y Lactancio (Instituciones, VII), describieron el reino milenario con profusión de palabras. Por supuesto, no faltó tampoco en estos tiempos, otro nuevo opositor. Jerónimo le cayó encima la tarea de procurar "desmontar" al milenarismo. Lo llamativo de esta época es que Ambrosio, enseñó  la doble resurrección. Primero los justos, luego los malvados.

Abandono y resurgimiento del milenarismo

Como vemos, la creencia en el retorno de Cristo viniendo en las nubes y que todo el mundo lo vera literalmente y no con "ojos" espirituales como enseñan algunos en la actualidad y la instauración de un reino milenial, se mantuvo como una doctrina más de la cristiandad por muchos años. Entonces ¿por qué se la dejó de enseñar? El culpable de este abandono parece haber sido Agustín de Hipona.

Agustín fue por un tiempo, como el mismo testifica (De Civitate Dei, XX, 7), defensor del milenarismo; Pero, al  aceptar la doctrina de sólo una resurrección universal y un juicio final se despidió doctrina. Finalmente se convenció que no habría un milenio. 

Alegorizando el capítulo 20 de Apocalipsis, Agustín pasará a explicar a la  primera resurrección, como el  renacimiento espiritual en el bautismo;  el número mil como síntesis de la perfección y el reino milenial, lejos de ser un reino en el futuro con Cristo reinando literalmente, lo aplicó al reinado de la iglesia. (De Civitate Dei, XX 5-7). Esta explicación  fue adoptada por los teólogos occidentales que lo sucedieron, y el milenarismo en su forma original no recibió más apoyo. Cualquiera que fuera a favor del reino milenial arriesgaba algo más que el cargo eclesiástico. Dado que a la jerarquía católica le convino ser identificada con el Reino Milenial donde Cristo reina a través de sus vicarios, nadie podía ir en contra de esta interpretación.

En la Edad Media hubo poco milenarismo. Solo trabajaron en el tema Joaquín de Fiore y los franciscanos. El resto de la erudicción católica permaneció ignorante a esta enseñanza que sería retomada durante la reforma protestante.

La Reforma

En el siglo XVI, durante el protestantismo y gracias a la libertad de interpretación que se logró al separarse parte del cristianismo del mandato papal, hubo un renacimiento del milenarismo sobre todo entre los  anabaptistas. Ellos creían en una nueva y dorada edad bajo el cetro de Cristo, luego del derrocamiento del papado y de los imperios seculares.

Lamentablemente esta gente tuvo comportamiento radicales. En 1534 los anabaptistas se hallaban centralizados en Münster (Westfalia) donde fundaron el nuevo Reino de Zion. Allí prosperaron pero se desviaron hacia un radicalismo superlativo que los llevó a cometer muchas tropelías, tantas, que los mismos protestantes se escandalizaron. Fueron repudiados tanto por la Confesión de Augsberg (art. 17) como por la Helvética (ch. 11) y con estos repudios, el milenarismo volvió a menguar a punto tal que desapareció de las doctrinas luteranas y reformadas.

Sin embargo, los siglos XVII y XVIII volvió a renacer el milenarismo con fuerza: en Alemania, donde los Hermanos Bohemios y Moravos (Comenius) inspiraron otros estudios en Francia; Pierre Jurien (L'Accomplissement des Propheties, 1686) y  en Inglaterra, en época de Cromwell, los Independientes y Jane Leade. También el pietismo de esos días adhirió al milenarismo. 

Posteriormente aparecieron en Alemania defensores de la doctrina. I.A. Bengel y su discípulo Crusio; David Rothe, Thiersch, Lange y muchos más. El milenarismo parecía ser una doctrina destinada a provocar disturbios debido a que tenía la particularidad de ser adoptada por radicales como los Irvingitas, Mormones, Adventistas, etc. Quizás esto explique el rechazo moderno a la doctrina por parte de numerosos teólogos, pastores y creyentes.

 El resurgimiento del milenarismo en el catolicismo
y su influencia en el protestantismo del siglo XIX

El milenarismo, debido a la oposición Papal,  no tuvo divulgación popular durante la Edad Media debiendo esperar hasta la Edad Moderna para revitalizarse como tema de estudio. El jesuita Francisco de Ribera fue uno de los primeos en volver a ocuparse del tema en 1580 ( Escribió una interpretación profética del  Apocalipsis, en la que entremezcló milenarismo con historia y futurología). De Ribera escribió que el  anticristo reinará durante los últimos tres años y medio al final de los tiempos. Posteriormente, Daniel Whitby en 1703 y el chileno Manuel Lacunza y Díaz en 1790 se interesaron en la doctrina.

Daniel Whitby
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Lacunza y Díaz  escribió un folleto titulado Anónimo Milenario que distribuyo en Sudamérica hasta que, denunciado en Buenos Aires por sospechoso de herejía, tuvo que cesar sus prédicas al interesar sus ideas nada menos que a la Inquisición. Más tarde, ya radicado definitivamente en Imola, Italia, lugar donde se congregaron muchos jesuitas chilenos, escribió tres tomos de su obra La venida del Mesías en Gloria y Majestad, que fue publicada póstumamente en Cádiz con el seudónimo Juan Josafat.

La obra de Lacunza fue conocida en Argentina en parte, gracias a que el ilustrado General Manuel Belgrano; uno de los padres de la Patria de la nación Sudamericana, apoyó su divulgación  porque era católico y creyente en la segunda venida de Cristo. A este importante trabajo teológico, el Vaticano lo ubicó desacertadamente en 1824,  en su Índice de Libros Prohibidos.

Lacunza y Díaz
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Lacunza, perseguido por sus ideas, interpretó por primera vez, que Cristo no regresa una vez sino dos. La primera no pisa la Tierra por estar contaminada por el pecado. En la segunda oportunidad, regresa con todo su poderío para reinar eternamente. Lejos estaba el hombre de imaginar, que sus ideas impregnarían parte del acervo evangélico hasta nuestros días.

 La Venida del Mesías en Gloria y Magestad
por
Juan Josaphat Ben-Ezra, seudónimo de Lacunza
Para acceder a este importante trabajo, click AQUÍ.

Complicó a Lacunza su relación con el Vaticano, su afirmación que; previo a la venida del Señor; habría una apostasía generalizada. Cuando sus superiores se enteraron de esto, la indignación fue inconmensurable. ¿Cómo alguien se atrevía a declarar, el fracaso de la obra de la Santa Iglesia Católica?

0Imposible una "apostasía" ya que la iglesia "avanzaba" existosa en la evangelización del mundo. Por el contrario, aceptar una apostasía implicaba que la iglesia fracasaba. Para la mentalidad eclesiástica de la época, esta interpretación no era más que una herejía.En efecto, afirmar que habría apostasía era lo mismo que decir, que todo cuanto el catolicismo hizo para la gloria de Dios, tarde o temprano desembocaría en el fracaso.

Lacunza interpretó como fin del mundo la resurrección de los muertos, el juicio final y dio los primeros pasos para afirmar la transposición de las personas a fin de permitir que lo corruptible se revista de incorruptibilidad y así subsistir eternamente en el Reino de Dios. Aún fue más allá y declaró que habría sobre la Tierra un reino literal de mil años donde el Cordero prepararía a sus fieles para entrar en la eternidad en la nueva creación.

¿Cómo pasaron estas ideas al mundo evangélico?

Hacía principios del siglo XIX existía un grupo de católicos separados de Roma quienes habían formado una religión llamada Iglesia Católica Apostólica de Inglaterra. Sus miembros, se aglutinaban en torno a las enseñanzas del teólogo escocés Edward Irving (1792-1834) para quien -la segunda venida de Cristo- era un tema capital.

Edward Irving
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Este grupo poseía los ornamentos y ritos de las iglesias, católica, griega y anglicana, hacían misa al estilo romano, conservaron los siete sacramentos tradicionales y eran liderados por un Colegio de Apóstoles no mayor a seis individuos. Lograron expandirse por Holanda, Alemania y Estados Unidos antes de decaer como grupo religioso importante.

Irving descubrió los escritos de Lacunza a los cuales estudio detenidamente llegando a la conclusión que el jesuita estaba en lo correcto. De inmediato hizo suyo tales pensamientos. Para entender mejor el trabajo del jesuita, estudio el castellano hasta dominarlo a la perfección. Finalmente, en 1827 publicó una traducción bajo el título The Coming of the Messiah donde divulgó en Inglaterra, las interpretaciones del sudamericano.Este libro fue pasando de manos en manos, hasta llegar a John Nelson Darby (1800-1882) ahijado del héroe naval Lord Nelson.

John Nelson Darby
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Darby militó formalmente en la Iglesia de Irlanda hasta que topó con la obra de Irving cuya lectura le produjo un importante impacto teológico. Hacia 1830 halló un grupo de cristianos interconfesionales que se congregaban a partir el pan –el equivalente a tomar la ostia en el catolicismo- tal como Cristo ordenara. Simpatizó con las ideas y actitudes de estas personas y sumo su persona a las reuniones.

En 1833, este grupo había crecido mucho y sus miembros comenzaron a identificarse como una asamblea Cristiana. A medida que viajaban y fundaban nuevas comunidades en Irlanda e Inglaterra, formaron el movimiento conocido como los Hermanos de Plymouth. Tomada la desición de separarse por completo de toda influencia católica y anglicana, se constituyeron en una iglesia de tendencia evangélica. (En Argentina, los Hermanos Libres).

Darby realizó varios viajes misioneros a Estados Unidos y acerca de su influencia Wikipedia informa:
Darby es reconocido en el mundo teológico como el padre del Dispensacionalismo, enseñanza hecha popular en Estados Unidos por Cyrus Scofield en su "Biblia Anotada de Scofield". Igualmente, se encargó de proclamar la teoría del "misterio del rapto", según la cual Cristo arrebatará repentinamente de este mundo a Su novia, la Iglesia, antes de que sobrevengan los juicios de la Tribulación. Las creencias de los dispensacionalistas sobre la restauración de los judíos y el establecimiento del reinado de Israel los ubican en un lugar prominente del Sionismo cristiano; este grupo de creyentes sostiene que "Dios puede obrar en Israel de nuevo", creencia que sustentan en su interpretación de las profecías del Antiguo Testamento. También afirman que en los propósitos de Dios, su plan de bendecir a Israel no se ha olvidado, sino que así como en la actualidad se está mostrando un favor inmerecido hacia la Iglesia, de igual forma se levantará un remanente de Israel, en el cual se dará cumplimiento a todas las promesas dadas a la descendencia de Abraham".
Es por esta razón, dicen algunos, que hasta el día de la fecha,  el estado de Israel sobrevive gracias a la ayuda que reciben de los evangélicos dispensacionalistas para quienes, la supervivencia de los hebreos es una orden de Dios. Actualmente la creencia en un arrebato de la iglesia se ha instalado en la mayoría de las iglesias cristianas evangélicas.

El arrebato en las creencias actuales

Existen cuatro movimientos principales con sus propias exégesis,acerca de la Venida de Jesús en el futuro, los cuales muchas veces se entremezclan aún, dentro de una misma denominación evangélica.

1- Amilenialismo: Compartido por la Iglesia Católica Apostólica y Romana con algunas importantes iglesias protestantes sobre todo europeas, sostiene que Cristo regresa de manera simbólica y niegan el arrebatamiento y un reinado literal de Jesús de mil años en la tierra.(Milenarismo). Algunos milenialistas enrolados en el protestantismo, si creen que Cristo regresará de manera literal.

2- Pre Mileniales: La gran mayoría de las iglesias evangélicas de las Tres Américas aceptan esta creencia, donde se explica que Cristo regresa, arrebata a sus fieles, asciende a los cielos por 7 años y regresa para instaurar un milenio de paz, previo al juicio final del Trono Blanco e ingreso a la Eternidad en una Tierra y Cielos nuevos. Dentro de esta corriente de interpretación teológica están:

2.1- Post-Tribulacionales para quienes la Segunda Venida de Jesús debe producirse tras la manifestación del Anticristo y que la Iglesia será arrebatada despues de pasar por la última persecución (Gran Tribulación). Esta doctrina enseñada por escritores padres de la iglesia y los Reformadores protestantes de la Edad Media.

2.2- Pre-Tribulacionales quienes piensan en un arrebatamiento (anterior a la manifestación del Anticristo y a la Gran tribulación) donde habrá caos en la tierra durante 7 años (3 años y medio de falsa paz y 3 años y medio de guerras), con el gobierno del Anticristo (líder político mundial), del Falso profeta (l[íder religioso ecuménico]cita requerida) y de la Bestia (el dios de la religión del futuro). Ese período se llama la Gran Tribulación. Esta doctrina es la que aceptan la mayoría de los Pre-mileniales.

3. - Postmileniales quienes creen que la Primera Venida de Cristo y las conquistas del Evangelio a lo largo y ancho del mundo ataron a satanás definitivamente y el mundo lentamente va ingresando a una edad de oro espiritual gracias al ministerio cristiano. Sostienen que Cristo solo tendrá que venir a introducir a la humanidad en la eternidad y que el término de mil años, no debe ser interpretado literalmente, dado que significa un "tiempo" muy largo. La iglesia católica sostiene este punto de vista con algunas variantes que difieren de los protestantes postmilenialistas.

4.- El Preterismo, que  considera las profecías "futuras" cumplidas en el primer siglo, enfocándose en los eventos que sucedieron durante la persecución de Nerón, la guerra de los Judíos con Roma  y la destrucción del Templo en Jerusalén. La palabra "preterismo" está basada en el Latín "praeteritus," que significa "pasado". El diccionario Wordnet de la Universidad de Princeton define "Preterista" como: un teólogo que cree que las profecías del Apocalipsis de las Escrituras han sido cumplidas. Al Preterismo también se le llama usualmente como Escatología de Pacto o Profecía Cumplida.

Versículos pro arrebato de la Iglesia

Génesis 5:24 " Caminó pues, Enoc con Dios y desapareció, porque le llevó Dios".

Hebreos 11:5 "Por la fe Enoc fue transpuesto parano ver muerte, y no fue hallado, porque lo traspuso Dios; y antes que fuese traspuesto, tuvo testimonio de haber agradado a Dios".


Hechos 8:39,40 "Cuando subieron al agua, el Espíritu del Señor arrebató a Felipe; y el eunuco no le vio más, y siguió gozoso su camino".


2 Reyes 2:11 "Y aconteció que yendo ellos y hablando, he aquí un carro de fuego con caballos de fuego apartó a los dos;  Elías subió al cielo en un torbellino".


2 Tesalonicenses 2:1.4 "Pero con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo, y nuestra reunión con él, os rogamos, hermanos, que no os dejéis mover fácilmente de vuestro modo de pensar, no os conturbéis, ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como si fuera nuestra, en el sentido de que el día del Señor esta cerca. Nadie os engañe de ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición, el cuál se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios y es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios".


Juan 20:19.29 "Cuando llegó la noche de aquel mismo día, el primero de la semana, estando las puertas cerradas en el lugar donde los discípulos estaban reunidos por miedo a los judíos, vino Jesús, y puesto en medio, les dijo: Paz a vosotros. Y cuando les hubo dicho esto, les mostró las manos y el costado. Y los discípulos se regocijaron viendo al Señor. Entonces Jesús les dijo otra vez: Paz a vosotros. Como me envió el Padre, así también yo os envío.  Y habiendo dicho esto, sopló, y les dijo: Recibid el Espíritu Santo. A quienes remitiereis los pecados, les son remitidos; y a quienes se los retuviereis, les son retenidos. Pero Tomás, uno de los doce, llamado Dídimo, no estaba con ellos cuando Jesús vino. Le dijeron, pues, los otros discípulos:: al Señor hemos visto. El les dijo: Si no viere en sus manos la señal de los clavos, y metiere mi dedo en el lugar de los clavos, y metiere mi mano en su costado, no creeré. Ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro, y con ellos Tomás. Llegó Jesús estando las puertas cerradas, y se puso en medio y les dijo: Paz a vosotros. Luego le dijo a Tomas: Pon aquí tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano, y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente. Entonces Tomás respondió y le dijo: ¡Señor mío, y Dios mío! Jesús le dijo: Porque me has vistos, Tomás creíste; bienaventurados los que no vieron, y creyeron".


Lucas 24:36.42 "Mientras ellos aún hablaban de estas cosas, Jesús se puso en medio de ellos, y les dijo: Paz a vosotros. Entonces, espantados y atemorizados, pensaban que veían espíritu. Pero él les dijo: ¿por qué estáis turbados, y vienen a vuestro corazón estos pensamientos? Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy; palpad y ved; porque un espíritu no tiene carne ni huesos, como veis que tengo. Y diciendo esto, les mostró las manos y los pies. Y como todavía ellos, de gozo, no le creían, y estaban maravillados, les dijo: ¿tenéis aquí algo de comer? Entonces le dieron parte de un pez asado, y un panal de miel".


1 Corintios 15:51,52 "He aquí, os digo un misterio; no todos dormiremos; pero todos seremos transformados".


Apocalipsis 20:4-7; 11-15 "Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar; y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años. Pero los otros muertos no volvieron a vivir, hasta que se cumplieron mil años. Esta es la primera resurrección. Bienaventurado y santo el que tiene parte de la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad sobre éstos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años. Y cuando los mil años se cumplan, Satanás sera suelto de su prisión".




7 comentarios:

  1. te mande un mail con un aporte.Fijate si te sirve y usalo. Saludos

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  2. hola,ademas de blogero cristiano son photoshopero?
    saludos

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  3. Si, hace rato que ando publicando fotos, también las vendo jaja. Saludos

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  4. No me acordaba de esto,pero te respondo otro día,antes que venga el rapto,seguro,jejejejejeje

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  5. Que buen articulo, datos históricos, opiniones, veracidad e imparcialidad en fin todo lo necesario para formarse uno mismo su propio criterio con la mejor informasion. Mil gracias!

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    1. Gracias Bertha, celebro que te guste. Valoro el hecho de leer y formar opinión por sí mismo. Gracias otra vez por leer y comentar. Saludos cordiales desde la Patagonia.

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  6. ¡¡¡Viene el Novio!!! (Mateo 25:6 + Amós 3:7) ¿Está lista la Novia? (Iglesia) Leer... http://corsarioblanco.org/parusia.doc ...Paz y Bien!

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